Notas, encantaciones: Parte I (Dir. Alexandra Cuesta, 2020). Ecuador, Estados Unidos. 19 min.
Una acumulación autobiográfica de instancias que describen el habitar un paisaje post-industrial, el final de una historia de amor y la política de lo íntimo y lo público. La cámara como un dispositivo de anotación y rememoración, más allá de evocar al pasado, se convierte en una herramienta de aparición y exorcización de espectros.
Notas, encantaciones: Parte II, Carmela (Dir. Alexandra Cuesta, 2020). Ecuador, Estados Unidos. 6 min.
Una tarde de sol como un ejercicio para conservar detalles íntimos: el jardín de mi abuela, sus manos, su música y sus recetas para la sanación.
Tristezas (Dir. Paz Encina, 2016). Paraguay. 8 min.
Tras un arresto carcelario, un hombre, vuelve a su casa a vivir un arresto domiciliario. Un guardia, débil y muerto de frío, controla su prisión. Tristezas de la lucha es quien da el nombre a la trilogía conformada por FAMILIAR, ARRIBO Y TRISTEZAS DE LA LUCHA. El cortometraje está basado en un cuento homónimo de RAFAEL BARRET.
Abrir monte (Dir. María Rojas Arias, 2021). Colombia. 25 min.
El 19 de julio de 1929, en un pueblo de Colombia, un grupo de zapateros luchó por mejorar las condiciones de vida y de trabajo en el país. Se llamaron “Los Bolcheviques del Líbano, Tolima”. Su revolución duró solo un día e intentaron borrar sus rastros. Las mujeres de esta vereda se encuentran con Aura, una abuela anarquista, en la sensación de que su rebelión aún sigue sucediendo.
10ª CICLA - Cita con el cine latinoamericano (8 al 18 de septiembre de 2022)
Curaduría invitada: “Cines latinoamericanos: la urgencia de otra(s) historia(s)” por Pedro Adrián Zuluaga (Colombia)
Al sur del continente (en Paraguay), un indígena ayoreo registra, con una grabadora de audio, los saberes y relatos de su cultura amenazados por una inminente desaparición; al norte (en México), las mujeres se toman las calles para reivindicar el derecho a decidir sobre su cuerpo y manifestar el enfado y la urgencia de que paren los feminicidios, mientras una artista trans compone una canción sobre el deseo, la felicidad y la nostalgia; en el Caribe, una joven cubana se asoma a un episodio del pasado de su país atrapado en una “caja negra”.
Son fragmentos de películas donde se palpa la indagación en la multiplicidad de la memoria, y en su materialidad, como forma de contrarrestar la historia única escrita por los poderes hegemónicos en Latinoamérica. Con tal propósito, estas y otras películas escarban en archivos viejos y crean nuevos, y quiebran capas de espacio y tiempo. En el presente que vivimos se anudan también lo que fue y lo que será; lo sumergido reclama su derecho a reaparecer y ser justamente representado.
Hay un cine que vuelve a ser combativo, como lo fueron los nuevos cines latinoamericanos de las décadas de 1960 y 1970, pero no de la misma manera. De la representación de lo político se ha pasado a unas políticas de la representación, que suscitan también otras poéticas. Lo épico y lo lírico, lo íntimo y lo público, la ficción y el documental, lo masculino y lo femenino se vuelven dimensiones porosas y no excluyentes. La curaduría “Cines latinoamericanos: la urgencia de otra(s) historia(s)” presenta una selección de películas cuyo eje principal es el reclamo de justicia y dignidad. Una pregunta vieja que en el cine latinoamericano actual encuentra respuestas nuevas.