Nuestra voz de tierra, memoria y futuro
La película intenta una aleación entre dos términos arbitrariamente asumidos como disímiles: el registro documental y la puesta en escena. Cinco años en la experiencia de un grupo indígena para develar desde adentro, la complejidad de un proceso que va de la sumisión a la organización, a la lucha por la supervivencia como culturas. Los indígenas han luchado y luchan hoy por la recuperación de sus tierras porque, según su propia voz, al recuperar la tierra el indígena comienza un proceso de recuperación cultural, un proceso de recuperación “crítica” de su pasado y de su historia. La película hace un énfasis en la significación de este momento del proceso, en lo que significa para ellos “ver políticamente el pasado y pensar históricamente en el presente”.
Cinemateca de Bogotá Centro