Katzelmacher
Jorgos, un inmigrante griego, se une a un grupo de jóvenes que por lo general pierden el tiempo. Este extranjero despierta la hostilidad y los celos entre ellos, y es insultado como "un Comunista" y "el perro griego". Después de haber sido atacado, Jorgos le confiesa a María su deseo de volver a casa.
Fontane Effi Briest
Basada en la novela homónima de Theodor Fontane, trata sobre el estricto código moral de los prusianos durante los tiempos de Bismarck. Effi Briest es una joven que se casa con un hombre mayor que ella, el Baron von Instetten. Tras unos años en los que la pareja vive feliz, la amistad de ella con el Mayor Crampas supondrá un conflicto ético que concluirá con un duelo entre el marido ofendido y el supuesto amante.
El miedo corroe el alma
En un café al que acuden los trabajadores inmigrantes, Emmi Kurowski, una viuda de unos sesenta años, conoce a Salem, un marroquí treintañero. Inducido por la dueña del bar, Salem invita a Emmi a bailar, hablan, la acompaña a casa y, al día siguiente, se queda a vivir con ella. Esta relación provoca un gran escándalo, y las vecinas visitan al propietario del edificio para denunciar a Emmi.
El matrimonio de Maria Braun
Maria y Hermann Braun se casan durante un bombardeo, poco antes de que él sea enviado al frente ruso. Al final de la guerra, Hermann figura en las listas de desaparecidos. En la ciudad, entre las ruinas, reina el mercado negro y la prostitución. También Maria, para poder sobrevivir, debe prostituirse. Así se hace amante de Bill, un soldado negro norteamericano, del que queda embarazada. Pero su marido reaparece.
El asado de Satán
Walter, un poeta anarquista alemán, tiene dificultades económicas, pero su editor se niega a darle un adelanto. Entonces no tendrá más remedio que buscar otros modos de ganarse la vida.
Ciudad Bolívar 35 años Después
Ciudad Bolívar es territorio álgido en Bogotá, sin embargo y a pesar de su estigmatización, un puñado de pioneros llegó con la promesa de un hogar propio, ese momento les permitió unirse y construir sus casas en un sueño llamado la ciudad autoconstruida. Un recorrido audiovisual que se conecta con un archivo que expone su riqueza 35 años después para reencontrar lugares, personajes y dinámicas del territorio con el paso del tiempo como testigo.
Consejo Distrital Artes Audiovisuales
El Consejo Distrital de Artes Audiovisuales plantea la posibilidad de una franja permanente que permita escudriñar en diversos archivos y propuestas para poner al público general una nueva franja de diálogo y reflexión. En esta quinta muestra se busca explorar sobre grupos que están indagando en el archivo nacional hallando materiales relevantes para el entendimiento del Cine Colombiano como es el caso del Grupo Experimental de Caldas.
Consejo Distrital Artes Audiovisuales
El Consejo Distrital de Artes Audiovisuales plantea la posibilidad de una franja permanente que permita escudriñar en diversos archivos y propuestas para poner al público general una nueva franja de diálogo y reflexión. En esta quinta muestra se busca explorar sobre grupos que están indagando en el archivo nacional hallando materiales relevantes para el entendimiento del Cine Colombiano como es el caso del Grupo Experimental de Caldas. Para esta proyección se buscará la posibilidad de realizar un conversatorio con algunos de los realizadores y con el equipo de la casa productora independiente acerca de los desafíos del camino audiovisual en nuestro contexto, desde la mirada de una productora joven.
El Grupo Experimental Cine Caldas surgió a comienzos de la década de 1980, cuando el movimiento superochero de Medellín estaba en pleno auge; cuando la cinemateca El subterráneo programó las primeros muestras y concursos de películas en ese formato, en los que los primeros cortometrajes del reconocido director Víctor Gaviria fueron premiados. Aunque escasamente los cortos de Víctor han sido incluidos en la historiografía del cine colombiano, muchos artistas y jóvenes entusiastas filmaron la ciudad y otros pueblos de Antioquía en ese formato que les brindaba la posibilidad de filmar con cámaras portátiles y relativamente económicas. Los rollos de película se compraban en almacenes especializados de la ciudad y, una vez filmados, eran enviados por las mismas tiendas a laboratorios extranjeros para su revelado. Luego de esto los cineastas se enfrentaban a un proceso de montaje completamente artesanal en el que cortaban, unían y pegaban manualmente cada toma hasta dar forma a la historia e incorporaban el sonido, mediante una delgada banda magnética que se adhería al borde de la película, para sincronizar las imágenes con los diálogos, la música y efectos.
El cargador de hombres (Dir. Gustavo Mejía Fonegra, 1983) Colombia. 20 min.
La trama se ubica a principios del siglo XX, época en que existían hombres cuyo oficio era el transporte humano en una silleta. La película cuenta los hechos y desgracias de un viaje que debe realizar un cargador durante tres días con un hombre a sus espaldas; el viaje, la insolencia, la humillación originan un conflicto entre los dos personajes que culmina con el abandono del cargador y su unión a un grupo fantasma que habita en los páramos; la suerte del personaje cargado queda al azar del paisaje que se vuelve contra el enloqueciendo y confundiendolo con la tierra y el lodo; hacia el final una recua de sombras pasan por encima de las comadres que comentan la historia y nos entrega ese sabor de lo irreal.
El tajamar y la astromelia (Dir. Héctor Gallego, 1983) Colombia. 18 min.
Dos elementos, un botellón y una espada fueron forjados en una antiquísima época para darle a los hombres los recuerdos y la valentía. A un Gnomo se le entrega el botellón para que cuide los recuerdos de los hombres, mientras que la espada sigue y aparece al lado de los hombres acompañando su historia. La historia de esta película no es lineal, cuenta el pasar a través de los siglos o de los años de estos dos elementos, los personajes que aparecen manejan de alguna forma el recuerdo o la valentía, el ultraje o la cobardía. La historia se ve y se guía a través del recuerdo de una pitonisa o sibila que ha sido marcada con una estrella en la mano y que lo ve todo a través del agua. Es una historia de símbolos que queda al antojo del que los ve y los asume como tal, quizás no hay una interpretación, hay sólo sueños, imágenes.
Cierra-Ojos (Dir. Marcos Mejia, 1981) Colombia. 20 min.
Es la simbología del sueño (Cierra Ojos) y de la muerte (Cierra Ojos), un personaje encarna estas dos formas de los ojos humanos que se cierran; otro personaje sueña con éste que encarna y aúna el sueño y la muerte. Al despertar, la vigilia le depara al soñador la forma onírica hecha realidad. La trama cuenta la persecución y la huída en la que se significa el acecho de la muerte y el deseo de burlarla. Mágicamente aparecen unos niños habitantes del bosque que burlan la muerte, pero que no logran desterrarla en su simbología porque el perseguido termina asumiendo la forma del Cierra Ojos. Narración con ecos de cuento infantil y dimensión surrealista basada en el personaje Cierraojos de Hans Christian Andersen. Es el sueño, pero también la muerte quien cierra los ojos en nuestras vidas.
Proyección con conversatorio
El espíritu de la colmena
En un pequeño pueblo de Castilla, en plena postguerra a mediados de los años cuarenta, Isabel y Ana, dos hermanas de ocho y seis años respectivamente, ven un domingo la película "El Doctor Frankenstein". A la pequeña la visión del film le causa tal impresión que no deja de hacer preguntas a su hermana mayor, que le asegura que el monstruo está vivo y se oculta cerca del pueblo
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