La Laguna del Soldado se adentra en el Páramo donde encontramos un ecosistema rico en agua, pero también saturado de narrativas orales que habitan el territorio como su espesa niebla. Reflexionando sobre la construcción de la historia oral y su relación con el territorio, la película atraviesa el Páramo; un archivo vivo y esquivo, navegando a través de la densa niebla suspendida entre el pasado de Simón Bolívar y el presente de Colombia.