La figura más emblemática del teatro colombiano contemporáneo, Santiago García, dirigió esta, su única película. El sitio geográfico donde se filmó corresponde a la población minera del departamento de Antioquia, Segovia y a los campamentos de explotación aurífera de la Frontino Gold Mines. En este filme hace su primera aparición, Gustavo Angarita, también, actúan, los que se destacarían como directores de cine, Luis Ernesto Arocha, Diego León Giraldo y el que fuera creador y director del teatro La Mama: Eddy Armando. El guion tomo como base la novela del escritor José Antonio Lizarazo (1900-1964). La Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano recuperó la casi totalidad de los negativos a través de la empresa Cinematográfica Colombiana del productor Antonio Ordoñez, quien los recibió de la empresa productora Pelco. Sin embargo, dos rollos no se encontraron y fueron reemplazados para la preservación y restauración por los provenientes de una copia positiva. La historia de Munera un tolimenseque, huyendo de la violencia, intenta vivir en la gran ciudad, pero allí tampoco mejora la situación, por lo que viaja a las minas de oro en Antioquia, donde encontrará que la violencia atávica que subyace en la cultura colombiana, también esta presente en ese lugar, por lo cual se ve forzado después de intentar convivir a seguir a para otro destino.