Consejo Distrital Artes Audiovisuales
El Consejo Distrital de Artes Audiovisuales plantea la posibilidad de una franja permanente que permita escudriñar en diversos archivos y propuestas para poner al público general una nueva franja de diálogo y reflexión. En esta quinta muestra se busca explorar sobre grupos que están indagando en el archivo nacional hallando materiales relevantes para el entendimiento del Cine Colombiano como es el caso del Grupo Experimental de Caldas. Para esta proyección se buscará la posibilidad de realizar un conversatorio con algunos de los realizadores y con el equipo de la casa productora independiente acerca de los desafíos del camino audiovisual en nuestro contexto, desde la mirada de una productora joven.
El Grupo Experimental Cine Caldas surgió a comienzos de la década de 1980, cuando el movimiento superochero de Medellín estaba en pleno auge; cuando la cinemateca El subterráneo programó las primeros muestras y concursos de películas en ese formato, en los que los primeros cortometrajes del reconocido director Víctor Gaviria fueron premiados. Aunque escasamente los cortos de Víctor han sido incluidos en la historiografía del cine colombiano, muchos artistas y jóvenes entusiastas filmaron la ciudad y otros pueblos de Antioquía en ese formato que les brindaba la posibilidad de filmar con cámaras portátiles y relativamente económicas. Los rollos de película se compraban en almacenes especializados de la ciudad y, una vez filmados, eran enviados por las mismas tiendas a laboratorios extranjeros para su revelado. Luego de esto los cineastas se enfrentaban a un proceso de montaje completamente artesanal en el que cortaban, unían y pegaban manualmente cada toma hasta dar forma a la historia e incorporaban el sonido, mediante una delgada banda magnética que se adhería al borde de la película, para sincronizar las imágenes con los diálogos, la música y efectos.
El cargador de hombres (Dir. Gustavo Mejía Fonegra, 1983) Colombia. 20 min.
La trama se ubica a principios del siglo XX, época en que existían hombres cuyo oficio era el transporte humano en una silleta. La película cuenta los hechos y desgracias de un viaje que debe realizar un cargador durante tres días con un hombre a sus espaldas; el viaje, la insolencia, la humillación originan un conflicto entre los dos personajes que culmina con el abandono del cargador y su unión a un grupo fantasma que habita en los páramos; la suerte del personaje cargado queda al azar del paisaje que se vuelve contra el enloqueciendo y confundiendolo con la tierra y el lodo; hacia el final una recua de sombras pasan por encima de las comadres que comentan la historia y nos entrega ese sabor de lo irreal.
El tajamar y la astromelia (Dir. Héctor Gallego, 1983) Colombia. 18 min.
Dos elementos, un botellón y una espada fueron forjados en una antiquísima época para darle a los hombres los recuerdos y la valentía. A un Gnomo se le entrega el botellón para que cuide los recuerdos de los hombres, mientras que la espada sigue y aparece al lado de los hombres acompañando su historia. La historia de esta película no es lineal, cuenta el pasar a través de los siglos o de los años de estos dos elementos, los personajes que aparecen manejan de alguna forma el recuerdo o la valentía, el ultraje o la cobardía. La historia se ve y se guía a través del recuerdo de una pitonisa o sibila que ha sido marcada con una estrella en la mano y que lo ve todo a través del agua. Es una historia de símbolos que queda al antojo del que los ve y los asume como tal, quizás no hay una interpretación, hay sólo sueños, imágenes.
Cierra-Ojos (Dir. Marcos Mejia, 1981) Colombia. 20 min.
Es la simbología del sueño (Cierra Ojos) y de la muerte (Cierra Ojos), un personaje encarna estas dos formas de los ojos humanos que se cierran; otro personaje sueña con éste que encarna y aúna el sueño y la muerte. Al despertar, la vigilia le depara al soñador la forma onírica hecha realidad. La trama cuenta la persecución y la huída en la que se significa el acecho de la muerte y el deseo de burlarla. Mágicamente aparecen unos niños habitantes del bosque que burlan la muerte, pero que no logran desterrarla en su simbología porque el perseguido termina asumiendo la forma del Cierra Ojos. Narración con ecos de cuento infantil y dimensión surrealista basada en el personaje Cierraojos de Hans Christian Andersen. Es el sueño, pero también la muerte quien cierra los ojos en nuestras vidas.
Proyección con conversatorio
Cinemateca de Bogotá Centro